Probar gratis
Expediente de autor

William Shakespeare

Dramaturgo y poeta inglés (Stratford-upon-Avon, 1564-1616). Comedias, tragedias, dramas históricos y romances escritos para el teatro isabelino y jacobeo.

Por dónde empezar a leer a William Shakespeare: El sueño de una noche de verano. Después, en orden de lectura: Romeo y Julieta, Macbeth, Otelo, Hamlet y El rey Lear.

Por qué importa

Shakespeare creó buena parte del repertorio humano con el que todavía pensamos: el que duda y no actúa, el ambicioso al que destruye su propia culpa, el celoso manipulado, el padre que confunde halagos con amor. Su verso pasa en una misma escena de lo sublime a lo obsceno y de la filosofía al chiste de taberna, y sus personajes se contradicen como la gente de verdad. Leerlo exige algo de paciencia con el lenguaje, sobre todo en traducción, pero pocas lecturas recompensan tanto. Además, cada obra cambia según quien la lea y en qué momento de su vida.

Por dónde empezar a leer a William Shakespeare

Conviene empezar por «El sueño de una noche de verano»: es breve, divertida y luminosa, y en ella ya aparecen sus grandes recursos, como las tramas entrelazadas, el juego entre realidad e ilusión y el teatro dentro del teatro. Después se puede subir hacia las tragedias, de la más directa a la más honda. Lo mejor es usar una buena traducción anotada y, si se puede, ver la obra representada.

Sus obras, en orden de lectura

  1. El sueño de una noche de verano 1600 Empieza aquí

    Una comedia de enredos entre amantes atenienses, hadas caprichosas y unos artesanos que ensayan una tragedia desastrosa. Es ligera y musical, y la mejor manera de acostumbrar el oído a su verso sin sufrir.

  2. Romeo y Julieta 1597 Accesible

    Es la tragedia más conocida, pero no la más profunda. Merece leerse por Mercucio, por la rapidez con la que la comedia inicial se tuerce y por la poesía del amor joven. Es una buena transición de la comedia a la tragedia.

  3. Macbeth 1623 Accesible

    Es la más corta y la más rápida de las grandes tragedias: ambición, profecía y culpa en una espiral sangrienta. Lady Macbeth y el monólogo de «mañana, y mañana, y mañana» bastan para justificarla. Funciona perfectamente como primera tragedia mayor.

  4. Otelo 1622 Intermedia

    Es una tragedia doméstica y asfixiante sobre los celos y la manipulación. Yago es quizá el villano más inquietante del teatro, porque sus motivos nunca se aclaran del todo. Su trama, concentrada y casi sin subtramas, la hace muy legible.

  5. Hamlet 1603 Exigente

    Es su obra más célebre y la más comentada: venganza, duda, locura fingida o real, y un protagonista que piensa demasiado. Es larga y digresiva, y su riqueza se aprecia mejor con alguna tragedia ya leída. Es inagotable en relecturas.

  6. El rey Lear 1608 Exigente

    Para muchos críticos es su cima: un viejo rey que reparte su reino, la ingratitud filial, la tormenta y la locura, y un final de una crudeza casi insoportable. Tiene dos tramas paralelas y es la más exigente de esta ruta, pero también la que más deja dentro.

Esta es la ruta base. La tuya puede ser otra.

En la app la ruta se recalibra con lo que ya has leído: cambia la puerta de entrada y cambia el orden.

Probar gratis En Google Play
❧

Actualizado el 3 de octubre de 2026 Guía elaborada sobre datos bibliográficos verificados en OpenLibrary y Wikidata, y revisada a mano antes de publicarse. Los años son los de primera publicación. Si ves un error, escríbenos desde la app y lo corregimos.